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El Parlamento de las Islas Baleares ha rechazado formalmente una propuesta para prohibir a los no residentes la compra de propiedades en el archipiélago, incluyendo Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera.

La iniciativa, impulsada por un partido minoritario, no obtuvo el apoyo necesario para iniciar el proceso legislativo. Como resultado, no habrá ninguna prohibición en vigor ni ningún proceso en marcha para limitar la compra de propiedades por parte de ciudadanos británicos o cualquier otro comprador no residente en las Islas Baleares.

En respuesta a la preocupación generada en algunos medios de comunicación británicos, la Asociación Balear de Inmobiliarias (ABINI), una organización que agrupa a 15 marcas líderes y 35 socios, con un total de 450 agentes inmobiliarios, ha querido transmitir un mensaje claro de tranquilidad.

El presidente de ABINI, Daniel Arenas, ha declarado: «La propuesta fue debatida y claramente rechazada por el Parlamento. El marco legal no ha cambiado y el mercado inmobiliario balear sigue abierto a los compradores internacionales. La seguridad jurídica está plenamente garantizada por la legislación española y el derecho de la Unión Europea». ABINI destaca que el sistema institucional ha funcionado con normalidad y que el resultado parlamentario refuerza la estabilidad normativa del mercado.

«Entendemos que algunos titulares puedan haber suscitado dudas entre los compradores británicos. Precisamente por eso es importante aclarar que no hay restricciones legales ni cambios que afecten a la compra de propiedades por parte de no residentes. Las normas siguen siendo las mismas que han sido durante décadas». El Reino Unido ha representado históricamente una de las comunidades internacionales más importantes en las Islas Baleares, tanto en términos de residencia permanente como de compra de segundas residencias.

ABINI no niega que la demanda de los no residentes, entre los que también se incluyen los residentes de la Península Ibérica, influye en los precios, pero está claro que no es el único factor. En los últimos 25 años, no ha habido una respuesta adecuada en términos de oferta al aumento del 50 % de la población en las Islas Baleares, se ha bloqueado literalmente la creación de nuevos terrenos edificables y se ha ignorado la necesidad de generar viviendas asequibles para los residentes. Lamentablemente, España también tiene una de las tasas más bajas de vivienda social, con menos del 2 %, mientras que la media en Europa es del 7-9 % y los Países Bajos alcanzan incluso una cuota del 30 %.

La asociación también señala que el sector inmobiliario es un pilar importante de la economía balear, ya que genera actividad en la construcción, la arquitectura, la renovación, los servicios jurídicos y muchos sectores auxiliares. Daniel Arenas afirma que: «La prohibición de la compra por parte de no residentes no generaría ni una sola vivienda asequible, pero sin duda perjudicaría a la economía local y a una parte importante de los ingresos fiscales que necesitan las islas».

El Gobierno conservador de las Islas Baleares ha adoptado un enfoque frontal para resolver el problema de la vivienda, creando una nueva figura de viviendas asequibles reservadas a los residentes con un mínimo de cinco años de estancia permanente en las islas. Además, un decreto de simplificación administrativa acortará drásticamente el proceso de planificación de nuevos terrenos edificables, y el 50 % de estos se reservará a los residentes. En total, el plan de acción de emergencia para la vivienda de las Islas Baleares ya cuenta con 7 000 unidades para residentes en curso, una partida especial de 228 millones de euros aprobada para aumentar considerablemente la oferta de viviendas sociales y otras 10 000 viviendas asequibles en colaboración público-privada en proyecto.

«El enfoque para abordar el reto de la vivienda no podría ser más diferente en las comunidades autónomas españolas: mientras que Cataluña, gobernada por los socialistas, ha endurecido aún más las ya restrictivas leyes inmobiliarias, el Gobierno conservador de las Islas Baleares defiende la posición de generar oferta donde sea necesario, sin intervenir en el mercado», afirma Daniel Arenas.

«La estabilidad y la previsibilidad son fundamentales para cualquier mercado. El rechazo del Parlamento balear a la prohibición de la compra por parte de no residentes envía una clara señal de continuidad y respeto a las leyes internacionales, al tiempo que proporciona confianza y libertad a los propietarios», concluye Daniel Arenas.

ABINI anima a los compradores británicos a obtener información a través de canales oficiales y profesionales acreditados, y reitera que las Islas Baleares siguen siendo uno de los destinos residenciales más consolidados y seguros del Mediterráneo.