La Asociación de Agencias Inmobiliarias Nacionales e Internacionales (ABINI) ha valorado los datos conocidos este lunes sobre el registro balear de intermediarios inmobiliarios, que ya supera los 1.800 profesionales inscritos, como una evidencia clara de la necesidad de reforzar la regulación del sector y avanzar hacia un modelo de mayor seguridad para los ciudadanos.
Desde ABINI se subraya que el Govern de les Illes Balears ha mostrado en todo momento su voluntad de dotar al sector inmobiliario de un marco regulador sólido, transparente y garantista. Sin embargo, la asociación lamenta que las limitaciones impuestas desde el Gobierno central hayan impedido que el registro pueda tener carácter obligatorio.
“El Govern balear ha entendido desde el primer momento que un registro obligatorio es una herramienta clave para proteger al consumidor y ordenar el mercado. El problema no está en Baleares, sino en las trabas que se están poniendo desde el ámbito estatal”, ha señalado el presidente de ABINI, Daniel Arenas.
ABINI recuerda que lleva años defendiendo la obligatoriedad del registro como medida fundamental para combatir el intrusismo profesional, prevenir fraudes y asegurar que quienes intermedian en operaciones inmobiliarias cumplen con requisitos básicos de formación, responsabilidad y solvencia.
Ante esta situación, la asociación reclama al Gobierno central que reconsidere su postura y habilite un marco legal que permita a las comunidades autónomas avanzar hacia modelos de regulación más exigentes. “No tiene sentido que se frene una medida que aporta transparencia, seguridad jurídica y confianza en un mercado tan sensible como el inmobiliario”, ha subrayado Arenas.
Mientras persista esta limitación, ABINI considera imprescindible que el Govern balear refuerce las campañas de información dirigidas a la ciudadanía para concienciar sobre la importancia de comprar o vender una vivienda a través de agencias registradas.
“El ciudadano debe saber que operar con profesionales inscritos es una garantía de seguridad y de buenas prácticas”, ha añadido el presidente de la asociación.
Desde ABINI se insiste en que el elevado número de agentes inscritos demuestra que el sector está preparado para asumir mayores niveles de exigencia. “La regulación noes un problema para los buenos profesionales; al contrario, es una protección tanto para el cliente como para la propia profesión”, ha concluido Daniel Arenas.



